¿Qué me pongo para una boda?


Llegan las bodas y, si no eres el novio en la misma, eso solo significa jaleo. No solo por la fiesta que te vas a pegar junto a tus amig@s, sino porque no sabes qué ponerte. Pues aunque no hay que generalizar, los hombres solemos ser más bien dejados al prepararnos para esta clase de eventos. Se aproxima la fecha de la ceremonia y una pregunta ronda por nuestra cabeza: ¿Qué me pongo para una boda?

Hay dos cosas que están claras: queremos ir elegantes, pero cómodos. Porque una cosa no está reñida con la otra. Todos queremos ser, por unos instantes, Barney Stinson (y, además, parece que éste nos susurre a todas horas su famoso 'ponte traje'). Así que está claro que el traje y los zapatos son requisito más que indispensable para la susodicha cita. Y es ahora cuando empieza el juego: colores, formas, materiales... qué me pongo para una boda?

Pues como se dice siempre: para gustos no hay nada escrito, señores. Elige aquel con el que más a gusto te sientas, el que consideres que mejor te queda y, sobre todo, el que te aconseje tu pareja (si la tienes). Y recuerda, más no siempre es mejor. No hace falta gastarse grandes cantidades para conseguir dejar al novio a la altura del betún. Descarta aquellas prendas que, aunque bonitas, no pegan nada con tu estilo. Que sea este el que te ayude a decidir que sí y que no ponerte para una boda. Pues el estilo es la personalidad exteriorizada, y a esta última no hay que olvidarla ni por un sólo instante.

Traje entallado, zapatos de piel hechos a mano (en VONO te facilitaremos mucho la elección de éstos) y, por supuesto, seguridad en ti mismo. Porque de nada sirve ir 'que ni pintado' si no eres consciente de todo lo que vales. Elegante por fuera y seguro por dentro.

Y con todo lo mencionado, estarás más que preparado. Toca disfrutar con los tuyos y brindar por los novios. Seguro que la pregunta '¿qué me pongo para una boda?' volverá a aparecer, pero ya no te pillaría desprevenido. Y si lo hace, tranquilo, en VONO encantados de echarte una mano.