Diferénciate, lleva zapatos exclusivos


No somos mejores ni peores. Somos diferentes. Queremos serlo. Nos negamos a ser una oveja más del rebaño. Porque queremos romper con los esquemas; con lo establecido. Y para eso, entre otras cosas, llevamos zapatos exclusivos.

Seguimos nuestro propio estilo de vida; no el que nos marcan. Espontáneos. Improvisando; los planes solo nos gusta deshacerlos. No seguimos modas, porque siempre vamos por delante de éstas. Hacemos oídos sordos a opiniones banales; nuestro instinto manda, aquí y en Uganda. Sabemos pocas cosas, pero una de ellas es que nuestros zapatos exclusivos nunca fallan. Para bailar sobre la vergüenza o correr detrás del miedo.

Con la mente siempre bien abierta. Porque lo único 'raro' son los ojos que miran, cuando realmente no quieren; cegados por la ignorancia de quien se cree dueño de la razón más absoluta. Nosotros lo único que sabemos es que los zapatos, ni caros ni baratos, exclusivos.

Muchas veces creemos que más es mejor. Y no podemos estar más equivocados. Lo único que tenemos que preocuparnos de no malgastar es el tiempo. Pues este es el que no regresa jamás. Un reloj, esa camisa de seda que tanto anhelas, tus zapatos exclusivos de ensueño... todo eso es transferible; y el tiempo es el que te da o te quita.

Preocúpate de quién eres, de qué haces y cómo te sientes; olvidando lo que aparentes. Las apariencias son simplemente las verdades de aquellos que no se han atrevido a enfrentarse a sus miedos. Prefieren vivir de prejuicios antes de que la realidad les dé una bofetada en la cara. Vive a tu manera; sin entorpecer la existencia de nadie. Mantén la cabeza alta; y si la agachas que sea para comprobar que tus zapatos exclusivos te llevan por buen camino.